Antioxidantes para el alma
Hay algo en el otoño que nos invita a bajar el ritmo. Las hojas caen, el aire se vuelve más fresco, los días más cortos… y, sin darnos cuenta, también nosotros empezamos a mirar más hacia adentro. Es una estación de transición, y como todo cambio, puede desordenarnos un poco: bajones de energía, mayor vulnerabilidad a resfríos, cambios en el estado de ánimo, comenzamos a mirar el resto del año que tenemos por delante y a sentar las bases para hacerlo lo mejor que nos es posible. Por eso, alimentarnos bien en otoño no es solo una cuestión física. Es una forma de acompañarnos integralmente: cuerpo, emoción y energía. 1.Nutrir el cuerpo: volver a lo simple y cálido .¿Cómo? Pues cuando la temperatura desciende, el cuerpo naturalmente pide alimentos más cálidos, más densos, más reconfortantes. Y acá hay una clave: escuchar ese pedido eligiendo calidad. El otoño es ideal para volver a lo básico: Sopas caseras (Que además soy muy rápidas de preparar) Guis...