Y si me duele...?
Recuerdo que cuando cuando comencé mi adolescencia sentía dolores en mis huesos, calambres musculares, estaba creciendo. Cuando quedé embarazada también hubo momentos en que sentía incomodidades y hasta dolores leves, el feto estaba creciendo. Cuando llegué a mi edad de oro, continué creciendo en mis valores, en mis metas y descubrí que dolía. Dejar la zona de confort, extenderme a lo desconocido, reconocer cuan importantes son para mis las relaciones, valores y el camino escogido podía originar cierto grado de dolor. Esto es como el gimnasio, cuando hemos ejercitado bien el grupo muscular se hace sentir, con el tiempo nos adaptamos y deseamos sentirlo porque es parte de nuestro bienestar. Y hasta llegar a ese punto nos quejamos un poquito, bastante....mucho??? El desarrollo personal también se ejercita y en el nos vamos adaptando a las nuevas realidades a medida que las vamos alcanzando, transitando. A veces depende exclusivamente de mí, otras disfruto del apoyo y compañía de mentes a...