Mi regalo de cumpleaños
Hay algo del otoño que no pasa desapercibido. El aire cambia, el ritmo baja un poco… y, casi sin darnos cuenta, empezamos a buscar más abrigo. Más sopa, más manta, y también más pausa. Y así como el cuerpo pide ciertos alimentos en esta época, hay una pregunta que vale el esfuerzo de encontrarle la respuesta honesta y sincera: ¿de qué me estoy alimentando emocionalmente? No hace falta que sea un gran ritual. Con un cuaderno, una nota en el celu o incluso pensando mientras leés esto alcanza. La idea es frenar por un instante la maratón en automático y mirar hacia adentro. Arranquemos por lo que hace bien, lo que sí me nutre. Esa base que a veces está, pero no siempre priorizamos. Preguntate: ¿Qué cosas hoy me están nutriendo de verdad? No lo pienses demasiado, dejá que aparezca. A lo mejor son: Personas con las que te sentís en casa, personas vitamina ...