Desde donde lo mire
En un viaje corto que realicé pude experimentar algo sencillo que, por supuesto, me hizo reflexionar.
Cuando observo la naturaleza los aprendizajes cobran mas significado.
Estaba de regreso y la lluvia comenzó. Había sido un día extremadamente caliente, parecía que dolía respirar, así que el agua fresca era mas que bienvenida.
Comenzó a sentirse un aire mas fresco, mas limpio, en general la experiencia era disfrutable.
Cuando llegué a destino la tormenta había cesado, se veían ramas caídas y en seguida me llegó información de calles inundadas, árboles caídos sobre vehículos, fue un verdadero temporal que duró cerca de una hora.
Mientras yo disfrutaba de una lluvia agradable otros eran atemorizados por esa misma lluvia con otra intensidad.
Nuestras palabras tienen ese mismo efecto, según cuales escoja serán como una lluvia placentera o un cataclismo.
Si observo, transito por el desafío, el obstáculo que tenga enfrente con elección, desde mi propio elegir ante la circunstancia, se hace llevadero. Es probable que hasta disfrute la experiencia llevándome un buen aprendizaje.
Si la misma situación la vivo desde mi autoexigencia, desde los "tengo que", con obligación en lugar de responsabilidad, entonces es un cataclismo que se robe mi alegría, se expresa en mi cuerpo y me enferma a largo plazo.
Continuando con esta metáfora, me resta preguntarte: Que prefieres?
Lo que estás viviendo puede ser una lluvia refrescante en un día caluroso de verano, o un temporal que daña e inunda.
La majestuosa decisión es tuya y solo tuya
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