Mi regalo de cumpleaños
Hay algo del otoño que no pasa desapercibido. El aire
cambia, el ritmo baja un poco… y, casi sin darnos cuenta, empezamos a buscar más
abrigo. Más sopa, más manta, y también más pausa.
Y así como el cuerpo pide ciertos alimentos en esta época,
hay una pregunta que vale el esfuerzo de
encontrarle la respuesta honesta y sincera: ¿de qué
me estoy alimentando emocionalmente?
No hace falta que sea un gran ritual. Con un cuaderno, una
nota en el celu o incluso pensando mientras leés esto alcanza. La idea es
frenar por un instante la maratón en automático y mirar hacia adentro.
Arranquemos por lo que hace bien, lo que sí me nutre.
Esa base que a veces está, pero no siempre priorizamos.
Preguntate:
¿Qué cosas hoy me están nutriendo de verdad?
No lo pienses demasiado, dejá que aparezca.
A lo mejor son: Personas
con las que te sentís en casa, personas vitamina
Hábitos que te ordenan un poco la cabeza
Pensamientos que te abren, en
lugar de achicarte
Espacios donde podés ser vos, sin
filtro
Anotá tres.
Y ahora viene la pregunta incómoda (pero necesaria):
¿Estoy dándole un espacio real a esto en mi vida… o siempre lo
dejo para después?
Ahora suele pasar algo. Un pequeño clic. Como cuando te das
cuenta de que eso que te hace bien… es justamente lo que más postergás.
Ahora vamos al otro lado. Porque si el otoño tiene algo para
enseñarnos, es que no todo se lleva con nosotros. Es momento de soltar.
Preguntate:
¿Qué siento que hoy me está drenando energía?
Algunas pistas: Exigencias
que ya no tienen sentido
Relaciones que pesan más de lo que aportan
Pensamientos que se repiten y no construyen nada nuevo
Hábitos que te desconectan de vos
Anotá tres.
Y ahora quiero que te respondas la siguiente pregunta:
Si el otoño es soltar hojas… ¿qué hoja te está costando
soltar?
No hace falta resolverlo ya. A veces alcanza con verlo.
No se trata de cambiar todo de golpe. De hecho, eso suele
durar poco.
Mejor algo más simple y por lo tanto posible: Elegí una cosa
para nutrir más esta semana
y una cosa para empezar a soltar.
Solo eso. Representa un primer paso de tu caminata hacia una
vida mas significativa y de plenitud.
Un pequeño movimiento consciente vale más que mil
intenciones acumuladas.
No es cuestiónde hacerlo perfecto, sencillamente se trata de
empezar a escucharte.
El cuerpo pide calor en otoño… y el alma también.
A veces, nutrirse no es sumar más cosas, sino animarse a
elegir distinto.
Si te dan ganas, te leo en comentarios:
🍂 algo que estás listo/a
para soltar
🌿 algo que querés empezar
a nutrir
Este sencillo checklist es mi regalo para vos en el día de
mi cumpleaños.
Celebra la vida!!!!
Comentarios
Publicar un comentario